Tras dos meses de trabajo en terreno, finalizó la primera campaña de encuestas del proyecto FONDECYT Regular N.° 1252078. El equipo aplicó 345 cuestionarios en Curanilahue, Chillán y Licantén.
El proyecto se titula “Trayectorias de la resiliencia postdesastre en áreas urbanas inundadas: nuevos enfoques para la comprensión multidimensional del riesgo”. Las tres comunas forman parte de sus áreas de estudio debido a su experiencia reciente frente a eventos de inundación.
Resiliencia frente a inundaciones
La encuesta busca comprender cómo las personas y los hogares se recuperan después de una inundación. Para ello, recoge información sobre distintas dimensiones de la vida cotidiana.
El cuestionario aborda las condiciones de la vivienda, la situación económica y las redes de apoyo. También considera el bienestar emocional y la percepción que tienen las personas sobre su proceso de recuperación.
Estos antecedentes permitirán analizar por qué algunos hogares avanzan con mayor rapidez, mientras otros enfrentan dificultades durante periodos más prolongados.
El estudio busca identificar los factores que favorecen o limitan la resiliencia frente a inundaciones. Este concepto se relaciona con la capacidad de las personas y comunidades para enfrentar, adaptarse y recuperarse de sus impactos.
Seguimiento de las trayectorias de recuperación
El proyecto utiliza un diseño longitudinal. Esto significa que el equipo podrá contactar nuevamente a las personas encuestadas durante etapas posteriores de la investigación.
El seguimiento permitirá observar cómo evolucionan los procesos de recuperación a través del tiempo. Además, ayudará a identificar cambios en las condiciones sociales, económicas, habitacionales y emocionales de los hogares.
Esta perspectiva permitirá analizar con mayor detalle las trayectorias de resiliencia. También facilitará el estudio de las condiciones de vulnerabilidad que persisten en los territorios afectados.
Primera campaña en Curanilahue, Chillán y Licantén
Sebastián Briones, coordinador del proceso de aplicación de encuestas, destacó los resultados obtenidos durante la primera campaña:
“Fue un proceso extenso, pero con resultados muy fructíferos. Logramos levantar 345 encuestas, lo que constituye un antecedente relevante para las futuras etapas del estudio y una base sólida para generar los primeros resultados de la investigación”.
La campaña permitió establecer la línea base del estudio. A partir de esta información, el equipo desarrollará análisis sobre vulnerabilidad, recuperación y resiliencia en áreas urbanas expuestas a amenazas hidrometeorológicas.
Los resultados también permitirán comparar las experiencias de los hogares en Curanilahue, Chillán y Licantén. Cada territorio presenta características sociales, ambientales y urbanas particulares que influyen en sus procesos de recuperación.
Evidencia para la gestión del riesgo de desastres
Para el Laboratorio de Reducción de Riesgos Socionaturales, esta campaña representa un avance en la generación de evidencia territorial y social sobre los efectos de las inundaciones.
La información obtenida permitirá estudiar cómo los impactos y los procesos de recuperación varían entre hogares y territorios. Asimismo, aportará antecedentes para fortalecer la gestión del riesgo de desastres y la planificación territorial.
El estudio también puede contribuir al diseño de estrategias de recuperación adaptadas a las condiciones y necesidades de las comunidades afectadas.